Despedida Directora General

Estimadas familias:
El fin de curso llega también para el equipo docente e iniciamos el periodo vacacional, se queda en el centro el personal de administración y servicios que lo hará en agosto, por ello quiero despedirme deseándoos un feliz verano. Salimos del curso con el corazón lleno de gratitud y reforzado con la
misión que nos mantiene como educadores: servir, ese gesto humilde y generoso que transforma lo cotidiano en extraordinario.

Este curso, además, la despedida toma un cariz especial pues se tiñe de lo personal. Después de nueve años como directora general y anteriormente 12 de jefa de estudios, me despido de este cargo con el corazón lleno de nombres, de historias, de aprendizajes y de amor. Ha sido un privilegio y un auténtico honor, capitanear y servir a esta comunidad, acompañar a tantas familias, alumnos y compañeros en el camino de la educación y muchas veces también en lo personal.
El próximo curso iniciaré una nueva etapa de vuelta a mis primeros años en el centro, regresando a las aulas de nuestro querido colegio como docente, lo que me alegra el alma pues mi pasión es la docencia y el acompañamiento a los jóvenes.

Todos estos años que he ocupado cargo directivo he intentado hacerlo desde el servicio, la entrega y la fe, y los he vivido con mucha ilusión rodeada por grandes profesionales que han estado siempre a mi lado, acompañándome y sosteniéndome. Quiero con estas palabras agradecer enormemente a todo el claustro del centro por la fidelidad, el cariño y la paciencia que han tenido conmigo, al Comité de Dirección de FEC por confiar siempre en mí, apoyarme en todas las situaciones y darme la seguridad que supone tener a un equipo tan profesional y humano que siempre está cuando los necesitas, me dieron la oportunidad de liderar un colegio tan maravilloso como el nuestro que me ha hecho crecer personal y profesionalmente. A las familias, por el respeto que he sentido de ellas ante las decisiones tomadas y por la cercanía que siempre me han demostrado; y a los alumnos por los grandes momentos vividos en las aulas, pasillos y en el despacho. Por último, a mi familia, por aguantar mis ausencias y mi cansancio muchos días, apoyarme siempre y ser el pilar más importante de mi vida.

Me voy con la certeza de que el servicio deja huella, y que cada gesto de entrega construye un mundo más humano, más justo, más fraterno y más lleno de Dios y también me voy con alegría, sabiendo que el verdadero liderazgo no se mide por los logros visibles, sino por la capacidad de servir con amor y dejar espacio para que otros florezcan, por eso el 1 de septiembre tomará el relevo en el cargo María Salcedo Ruiz, que todos conocéis por ser la jefa de estudios y maestra-tutora de primaria. María es una persona muy formada académicamente pero además, con unas cualidades personales muy importantes para ocupar cargos directivos: empática, responsable, entregada, leal, calmada y muy alegre son algunas de las características que la definen y estoy segura de que su capacidad de servicio hará que realice un magnífico desempeño de las funciones directivas.

Desde aquí quiero desearle mucha suerte, darle mi más sincera enhorabuena por tener el privilegio de “liderar” este colegio que tanto queremos y prestarle mi apoyo siempre y para siempre.

También os pido disculpas si en algún momento os he podido fallar, decepcionar o no estar a la altura.

Solo me queda desearos unas felices vacaciones y un tiempo de desconexión de la rutina para conectar con lo esencial: la familia, los amigos, la naturaleza y vuestra alma.

Que el Espíritu Santo os guie.

Un abrazo,
Begoña Mínguez Ruiz